La enfermedad renal crónica (ERC) felina es una de las patologías más frecuentes y devastadoras en la medicina veterinaria actual. Se define como la presencia de alteraciones estructurales o funcionales renales persistentes durante más de tres meses y afecta de forma especial a gatos de edad avanzada. Diversos estudios epidemiológicos han demostrado que hasta el 50 % de la población felina puede desarrollar ERC a lo largo de su vida, alcanzando cifras cercanas al 80 % en gatos geriátricos.

Esta enfermedad no sólo compromete seriamente la calidad de vida del animal, sino que también representa una de las principales causas de mortalidad felina, especialmente en gatos mayores de cinco años. Razas como el Ragdoll presentan una mayor susceptibilidad genética, lo que incrementa el riesgo de aparición y progresión de la patología.
Actualmente, la ERC felina no tiene cura. Los tratamientos disponibles se centran en el manejo sintomático y paliativo, con el objetivo de ralentizar la progresión de la enfermedad y mejorar el bienestar del paciente. En este contexto, las terapias regenerativas, y en particular el uso de células madre mesenquimales (MSC), emergen como una alternativa innovadora y prometedora.
Clasificación y progresión de la enfermedad renal crónica felina
La International Renal Interest Society (IRIS) ha desarrollado un sistema de estadificación ampliamente aceptado que clasifica la ERC felina en cuatro estadios (I–IV) en función de los niveles de creatinina sérica, junto con parámetros adicionales como la relación proteína-creatinina en orina y la presión arterial sistólica.
A medida que la enfermedad avanza, se produce un deterioro progresivo del tejido renal, caracterizado por glomeruloesclerosis, inflamación tubulointersticial, atrofia y fibrosis. Estos cambios estructurales son especialmente marcados en los estadios III y IV, donde el daño renal suele ser irreversible y las opciones terapéuticas son limitadas.
Limitaciones de los tratamientos convencionales
El manejo tradicional de la ERC felina incluye:
- Fluidoterapia
- Control de náuseas y vómitos
- Manejo de la hipertensión arterial
- Reducción de la proteinuria
- Tratamiento de la anemia renal
- Dietas terapéuticas con restricción de fósforo y proteínas
Si bien estas medidas pueden mejorar temporalmente los signos clínicos, no modifican la fisiopatología subyacente ni regeneran el tejido renal dañado. Las terapias de reemplazo renal, como la diálisis o el trasplante, presentan importantes limitaciones en veterinaria debido a su elevado coste, complejidad técnica y consideraciones éticas.
Estas limitaciones han impulsado la búsqueda de estrategias terapéuticas innovadoras, entre las que destacan las terapias basadas en células madre.
¿Qué son las células madre mesenquimales y por qué son prometedoras?
Las células madre mesenquimales (MSC) son células madre adultas con capacidad de:

- Autorrenovación
- Diferenciación en múltiples linajes celulares
- Modulación del sistema inmunitario
Se pueden obtener de diversas fuentes, como médula ósea, cordón umbilical y tejido adiposo. Entre ellas, las MSC derivadas de tejido adiposo (AD-MSC) presentan importantes ventajas:
- Mayor accesibilidad
- Alta capacidad proliferativa
- Baja inmunogenicidad
- Ausencia de conflictos éticos
Además, las MSC ejercen múltiples efectos beneficiosos, entre ellos acciones antiinflamatorias, antifibróticas, antioxidantes, inmunomoduladoras y proangiogénicas, lo que las convierte en candidatas ideales para el tratamiento de enfermedades degenerativas como la ERC felina.
Descripción del caso clínico: un gato con ERC terminal
El caso analizado corresponde a un gato Ragdoll macho castrado de 10 años que presentó anorexia, vómitos, letargo y pérdida de peso progresiva. En el momento del diagnóstico inicial, los análisis revelaron valores elevados de creatinina y nitrógeno ureico, compatibles con una ERC estadio III según IRIS.
Tras un periodo inicial de estabilización con tratamiento de soporte, el gato fue dado de alta. Sin embargo, tres meses después, su estado clínico empeoró de forma significativa, evolucionando a una ERC estadio IV, acompañada de caquexia, anemia y alteraciones bioquímicas severas.
A pesar de cuatro meses de tratamiento intensivo siguiendo las guías IRIS, no se observaron mejoras clínicas ni analíticas relevantes, lo que llevó a considerar una terapia alternativa basada en células madre mesenquimales.
Terapia con AD-MSC alogénicas: protocolo y seguridad
Se optó por el uso de AD-MSC alogénicas obtenidas de un gato donante joven y sano, tras un riguroso proceso de aislamiento, cultivo, caracterización y criopreservación. Las células mostraron:
- Morfología típica fusiforme
- Expresión de marcadores clásicos de MSC (CD29, CD44, CD90, CD105)
- Ausencia del marcador hematopoyético CD34
- Capacidad de diferenciación trilinaje
El protocolo terapéutico consistió en tres infusiones intravenosas semanales a una dosis de 2 × 10⁶ células/kg. El paciente fue premedicado para reducir el riesgo de reacciones adversas y se monitorizaron sus constantes vitales durante y después de cada administración.
No se observaron eventos adversos significativos, lo que confirma un perfil de seguridad favorable.
Resultados clínicos y bioquímicos tras la terapia celular
Los resultados obtenidos tras la terapia con AD-MSC fueron notables:
- Descenso progresivo de la creatinina sérica
- Reducción de los niveles de nitrógeno ureico y fósforo
- Mejora del apetito y del estado mental
- Aumento del peso corporal y de la condición corporal
- Normalización del color de las mucosas
- Mejoría de la anemia renal
Tres semanas después de la última infusión, los valores de creatinina regresaron a rangos compatibles con una ERC estadio II, lo que supone una mejoría funcional significativa desde un estadio terminal.
Mecanismos de acción de las MSC en la enfermedad renal
El efecto terapéutico de las MSC se explica principalmente por dos mecanismos:
1. Diferenciación celular directa
Una pequeña fracción de las MSC puede migrar al riñón dañado y diferenciarse en células renales. Sin embargo, este mecanismo parece tener un papel limitado debido a la baja eficiencia de anidamiento.
2. Efecto paracrino (principal mecanismo)
Las MSC secretan una amplia variedad de factores bioactivos, como VEGF, HGF, FGF, IGF, TGF-β e IL-10, que promueven:
- Reparación tisular
- Angiogénesis
- Reducción de la inflamación
- Inhibición de la fibrosis
- Protección frente a la apoptosis celular
Este efecto paracrino es clave para explicar la mejora funcional observada en este caso.
Limitaciones del estudio y perspectivas futuras
A pesar de los resultados prometedores, este informe presenta varias limitaciones:
- Se trata de un único caso clínico
- No se exploraron en profundidad las vías moleculares implicadas
- Diseño no ciego, con posible sesgo del cuidador
No obstante, el caso aporta evidencia clínica relevante y abre múltiples líneas de investigación futura, como:
- Ensayos clínicos controlados con mayor número de pacientes
- Ajuste dinámico de dosis según el estadio de la ERC
- Vías de administración alternativas (renal directa, intraarterial)
- Uso de vesículas extracelulares derivadas de MSC
- Identificación de biomarcadores tempranos de respuesta terapéutica
Conclusión: una nueva esperanza para la ERC felina terminal
Este caso clínico demuestra que la terapia con células madre mesenquimales derivadas de tejido adiposo puede mejorar de forma significativa los parámetros clínicos y bioquímicos en gatos con enfermedad renal crónica avanzada, incluso en estadios considerados terminales.
Aunque se requieren más estudios para confirmar su eficacia y establecer protocolos estandarizados, los resultados obtenidos refuerzan el enorme potencial de la medicina regenerativa veterinaria como una herramienta transformadora en el manejo de enfermedades crónicas felinas.
La terapia con AD-MSC representa, sin duda, una nueva vía de esperanza para pacientes y profesionales frente a una enfermedad que hasta ahora solo podía ser tratada de forma paliativa.