Los polinizadores desempeñan un papel esencial en el funcionamiento de los ecosistemas naturales y agrícolas. Aves, murciélagos, mariposas, escarabajos y, especialmente, insectos como las abejas, son responsables de la polinización de aproximadamente tres de cada cuatro cultivos que consume la humanidad. Sin su actividad, la producción mundial de alimentos se vería gravemente comprometida, afectando tanto a la biodiversidad como a la seguridad alimentaria global.

En las últimas décadas, numerosos estudios han alertado sobre un declive significativo de las poblaciones de polinizadores, atribuido a múltiples factores como el cambio climático, el uso de pesticidas, la fragmentación del hábitat, las enfermedades emergentes y la pérdida de diversidad floral. Esta situación ha impulsado la necesidad de abordar el problema desde un enfoque interdisciplinar, donde las matemáticas aplicadas se han consolidado como una herramienta clave para comprender y anticipar la dinámica de estos sistemas complejos.
¿Por qué usar modelos matemáticos para estudiar polinizadores?
El modelado matemático de polinizadores permite describir, analizar y predecir la evolución temporal de las poblaciones y sus interacciones con plantas y otros organismos. A diferencia de los estudios puramente empíricos, los modelos matemáticos permiten:
- Evaluar escenarios futuros.
- Analizar condiciones de coexistencia o extinción.
- Identificar umbrales críticos de estabilidad.
- Probar estrategias de gestión y conservación de forma virtual.
En este contexto, el artículo revisado realiza una revisión sistemática de la literatura científica centrada en el modelado matemático de sistemas de polinización, ofreciendo una visión global del desarrollo del campo entre 1978 y 2025.
Principales enfoques matemáticos en el estudio de polinizadores
Modelos basados en ecuaciones diferenciales ordinarias (EDO)
El enfoque más utilizado en la literatura es el de los modelos de ecuaciones diferenciales ordinarias, especialmente aquellos inspirados en los sistemas Lotka-Volterra, tradicionalmente usados para describir interacciones presa-depredador.
En el caso de los polinizadores, estos modelos se adaptan para representar interacciones mutualistas entre plantas y polinizadores, donde ambas poblaciones se benefician. Las ecuaciones describen cómo las tasas de natalidad y mortalidad, junto con la intensidad de las interacciones, determinan la dinámica poblacional.
Estos modelos han permitido estudiar:
- Estabilidad de las poblaciones.
- Condiciones de coexistencia.
- Impacto de la pérdida de polinizadores sobre las plantas.
- Capacidad de carga del sistema.
Modelos con más de dos especies

La complejidad ecológica real ha llevado al desarrollo de modelos que incorporan tres o más especies, como plantas, polinizadores y herbívoros. Estos modelos capturan interacciones indirectas y efectos en cascada, proporcionando una representación más realista de los ecosistemas.
Este tipo de formulaciones se expresa mediante sistemas dinámicos generales que permiten analizar múltiples escenarios ecológicos simultáneamente.
Otros enfoques matemáticos destacados
Además de las EDO, la revisión identifica otros marcos matemáticos relevantes:
- Ecuaciones diferenciales parciales, que incorporan el espacio y la dispersión.
- Modelos estocásticos, que introducen aleatoriedad ambiental.
- Ecuaciones en diferencias, útiles para poblaciones discretas.
- Ecuaciones con retardo, que consideran tiempos de desarrollo o maduración.
- Modelos de orden fraccionario, una tendencia emergente.
- Teoría de grafos y modelos de redes, especialmente prometedores para describir sistemas de polinización complejos.
Equilibrio y estabilidad
Uno de los temas más estudiados es el análisis de equilibrios poblacionales y su estabilidad. Estos análisis permiten responder preguntas clave como:
- ¿Persistirá una especie a largo plazo?
- ¿Bajo qué condiciones ocurre la extinción?
- ¿Cómo afectan los cambios ambientales a la estabilidad del sistema?
Tendencias emergentes y desafíos futuros
La revisión muestra un crecimiento notable del interés científico en el modelado matemático de polinizadores, especialmente en los últimos años. Entre las tendencias más prometedoras destacan:
- El uso de modelos de redes para describir sistemas de polinización complejos.
- La integración de modelos estocásticos para capturar la variabilidad ambiental.
- La combinación de enfoques espaciales y temporales.
- El desarrollo de modelos interdisciplinarios que integren biología, ecología, matemáticas y ciencia de datos.
No obstante, persisten desafíos importantes, como la necesidad de:
- Incorporar más datos empíricos.
- Expandir los estudios a otros polinizadores más allá de las abejas.
- Utilizar más bases de datos científicas.
- Traducir los resultados matemáticos en herramientas prácticas de conservación.
Conclusión: el valor del modelado matemático para la conservación de polinizadores
El modelado matemático de la dinámica poblacional de polinizadores se ha consolidado como un campo activo y en expansión, esencial para comprender uno de los problemas ecológicos más urgentes de nuestro tiempo. Esta revisión sistemática pone de manifiesto la riqueza de enfoques existentes y subraya la necesidad de avanzar hacia modelos más integradores y aplicables.
En un contexto marcado por el cambio climático y la pérdida de biodiversidad, las matemáticas no sólo ayudan a entender la realidad, sino que se convierten en una herramienta estratégica para anticipar, gestionar y proteger a los polinizadores y, con ellos, a los ecosistemas de los que dependemos.
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