La otitis externa es una de las enfermedades más frecuentes en la práctica veterinaria diaria, especialmente en perros y, en menor medida, en gatos. Esta patología suele requerir tratamiento antimicrobiano, lo que la convierte en un escenario clave para el estudio de la resistencia a los antibióticos. En este contexto, los estafilococos destacan como patógenos oportunistas de gran importancia clínica, capaces de causar infecciones persistentes y recurrentes debido a su capacidad para adquirir y diseminar genes de resistencia antimicrobiana.
Entre las especies implicadas, Staphylococcus pseudintermedius se ha consolidado como el principal agente bacteriano asociado a la otitis externa en animales de compañía. Su versión resistente a la meticilina (MRSP, por sus siglas en inglés) representa un desafío terapéutico creciente, con implicaciones que trascienden la medicina veterinaria y alcanzan la salud pública desde una perspectiva de Una Salud.
Estafilococos como patógenos oportunistas y reservorios de resistencia

Los estafilococos son bacterias anaerobias facultativas que colonizan la piel y mucosas de humanos y animales. Aunque forman parte de la microbiota normal, poseen una amplia gama de factores de virulencia que les permiten causar infecciones oportunistas cuando se altera la barrera cutánea o el sistema inmunitario del hospedador.
Una de las principales preocupaciones asociadas a estos microorganismos es su notable capacidad para adquirir resistencia a los antimicrobianos, actuando como reservorios de genes de resistencia que pueden transmitirse entre diferentes especies. Esta característica confiere a los estafilococos una relevancia especial dentro del enfoque de Una Salud, al facilitar la diseminación de linajes resistentes entre animales de compañía y humanos.
Objetivo del estudio y enfoque metodológico
El estudio analizado tuvo como objetivo principal caracterizar aislamientos de Staphylococcus spp. recuperados de casos de otitis externa en perros y gatos en Lisboa (Portugal). Para ello, se adoptó un enfoque retrospectivo que combinó análisis fenotípicos de susceptibilidad antimicrobiana con herramientas genómicas avanzadas.
Se analizaron un total de 76 aislamientos estafilocócicos obtenidos de 72 animales de compañía. La identificación bacteriana se realizó mediante secuenciación del gen 16S rRNA, mientras que la susceptibilidad a los antimicrobianos se determinó siguiendo las directrices del Clinical and Laboratory Standards Institute (CLSI). Las cepas resistentes a la meticilina fueron sometidas a secuenciación del genoma completo (WGS) para evaluar su diversidad genética, linajes, determinantes de resistencia y genes de virulencia.
Características de los animales y distribución de los aislamientos
Los aislamientos bacterianos procedían mayoritariamente de perros (75 %) y, en menor proporción, de gatos (25 %). La edad de los animales oscilaba entre los 3 meses y los 17 años, con una mediana cercana a los 7 años, lo que refleja la amplia distribución de la otitis externa.
En el caso de los perros, las razas más representadas fueron los mestizos, los bulldogs franceses y los labradores retriever, razas conocidas por su predisposición a enfermedades otológicas. Todos los gatos incluidos eran de pelo corto doméstico.
Desde el punto de vista microbiológico, Staphylococcus pseudintermedius fue la especie predominante, representando cerca del 60 % de los aislamientos. Le siguieron Staphylococcus schleiferi y los estafilococos coagulasa-negativos (CoNS). Staphylococcus aureus, de mayor relevancia en medicina humana, se detectó únicamente en un número muy reducido de casos.
Resistencia a los antimicrobianos: un problema creciente
Alta prevalencia de resistencia a antibióticos comunes
Los resultados del estudio evidenciaron una elevada frecuencia de resistencia a antimicrobianos de uso habitual en la práctica veterinaria. Las resistencias más comunes se observaron frente a tetraciclinas y antibióticos β-lactámicos, ambos ampliamente utilizados en el tratamiento de infecciones cutáneas y otológicas.
Un hallazgo especialmente preocupante fue que aproximadamente el 40 % de los aislamientos se clasificaron como resistentes a múltiples fármacos (MDR), lo que limita de forma significativa las opciones terapéuticas disponibles.
Importancia clínica de la resistencia a la meticilina
Entre los aislamientos analizados, 11 cepas fueron identificadas como resistentes a la meticilina. Todas ellas portaban el gen mecA, responsable de la producción de una proteína de unión a penicilina que confiere resistencia a todos los antibióticos β-lactámicos.
La resistencia a la meticilina es especialmente relevante. La presencia de estafilococos resistentes a la meticilina plantea, por tanto, importantes retos terapéuticos y riesgos potenciales de transmisión zoonótica.
Análisis genómico y diversidad de linajes MRSP
La secuenciación del genoma completo permitió identificar los tipos de secuencia (ST) de las cepas resistentes a la meticilina. La mayoría de los aislamientos MRSP pertenecían al linaje europeo ST551, previamente descrito como uno de los clones predominantes en Europa.
Además, se identificaron otros tipos de secuencia menos frecuentes, como ST496, ST1095 y ST1786, así como tres nuevos ST no descritos anteriormente. Esta diversidad genética sugiere una circulación activa de diferentes linajes de MRSP en la población de animales de compañía, lo que refuerza la necesidad de vigilancia continua.
El análisis basado en polimorfismos de nucleótido único (SNP) reveló una notable cercanía genética entre algunas cepas, incluso cuando procedían de animales de distintos propietarios, lo que apunta a posibles vías de transmisión indirecta en la comunidad.
Factores de virulencia y persistencia de la infección
El análisis genómico reveló que las cepas resistentes a la meticilina compartían un repertorio de virulencia altamente conservado. Entre los genes identificados se encontraron leucocidinas, exotoxinas inmunomoduladoras y enzimas implicadas en la maduración de lipoproteínas, todas ellas relacionadas con la capacidad de evadir la respuesta inmunitaria del hospedador.
Formación de biopelículas y cronicidad
Un aspecto clave del estudio fue la identificación de genes asociados a la formación de biopelículas, como el operón icaBDCA y el gen sdrD. Las biopelículas permiten a las bacterias adherirse a superficies y protegerse frente a la acción de los antimicrobianos y del sistema inmunitario, favoreciendo la persistencia y recurrencia de las infecciones.
En el contexto de la otitis externa, la capacidad de formar biopelículas explica en gran medida la cronicidad de muchos casos y la dificultad para lograr una resolución clínica completa.
Relevancia zoonótica y enfoque de Una Salud
La combinación de resistencia fenotípica, genes de virulencia y evidencia de proximidad genética entre cepas resalta el potencial zoonótico de Staphylococcus pseudintermedius. Aunque tradicionalmente se ha considerado un patógeno específico de animales, cada vez existen más evidencias de su capacidad para colonizar e infectar a humanos, especialmente a propietarios y profesionales veterinarios.
Desde una perspectiva de Una Salud, estos hallazgos subrayan la necesidad de integrar la vigilancia veterinaria con los programas de control de resistencia antimicrobiana en salud pública.
Implicaciones para la práctica veterinaria
Los resultados de este estudio tienen implicaciones directas para la práctica clínica veterinaria. La elevada prevalencia de resistencia antimicrobiana refuerza la importancia de realizar cultivos bacterianos y pruebas de susceptibilidad antes de instaurar tratamientos antibióticos, especialmente en casos recurrentes o refractarios.
Asimismo, la identificación de linajes MRSP bien establecidos pone de manifiesto la necesidad de aplicar medidas estrictas de control de infecciones en clínicas veterinarias, así como de promover un uso prudente y basado en la evidencia de los antimicrobianos.
Conclusión: la importancia de la vigilancia genómica continua
El Staphylococcus spp., y en particular Staphylococcus pseudintermedius, desempeña un papel central en la otitis externa de animales de compañía. La elevada frecuencia de resistencia a los antimicrobianos, incluida la resistencia a la meticilina, junto con la presencia de múltiples factores de virulencia, convierte a estas bacterias en un problema clínico y epidemiológico de primer orden.
Este estudio demuestra el valor de combinar análisis fenotípicos con herramientas de secuenciación del genoma completo para comprender mejor la epidemiología, la virulencia y el potencial zoonótico de los estafilococos. La vigilancia genómica sostenida, junto con estrategias eficaces de control de infecciones y una gestión responsable de los antimicrobianos, es esencial para limitar la propagación de estafilococos multirresistentes en la interfaz animal-humano.