Mortalidad masiva del mejillón abanico en el mediterráneo

En las últimas décadas, los ecosistemas marinos han experimentado un aumento significativo de brotes de enfermedades en invertebrados marinos de gran relevancia ecológica y económica. Estos episodios, conocidos como Eventos de Mortalidad Masiva (MME), han afectado a numerosas especies en diferentes regiones del mundo. Entre los casos más graves se encuentra el de la nacra (Pinna nobilis), un bivalvo emblemático del mar Mediterráneo cuya población ha sufrido un colapso sin precedentes, acercándose a la extinción funcional.

El estudio de las causas de estos eventos sigue siendo complejo, debido a la interacción entre múltiples factores biológicos y ambientales. En este contexto, la investigación científica ha puesto de relieve que las enfermedades emergentes, las coinfecciones y el cambios en su hábitat desempeñan un papel clave en la mortalidad de P. nobilis. Comprender estos procesos es fundamental para diseñar estrategias eficaces de conservación y protección de esta especie en peligro crítico.

Qué son los eventos de mortalidad masiva (MME) en el medio marino

Los eventos de mortalidad masiva se definen como episodios en los que una población animal sufre una reducción drástica en un corto periodo de tiempo. En el medio marino, estos fenómenos suelen estar asociados a epizootias, es decir, brotes de enfermedades infecciosas que afectan a grandes grupos de organismos.

En los últimos 30 años, los MME se han vuelto más frecuentes en organismos marinos, especialmente en moluscos y otros invertebrados bentónicos. Aunque las enfermedades de los peces han sido ampliamente estudiadas, el conocimiento sobre los patógenos que afectan a los invertebrados marinos sigue siendo limitado. Esta falta de información dificulta la comprensión de las causas de los MME y limita la capacidad de respuesta frente a nuevas amenazas sanitarias.

Además, las interacciones entre virus, bacterias y parásitos se ven amplificadas por factores ambientales como la temperatura, la contaminación o los cambios en el ecosistema. Estas interacciones pueden dar lugar a infecciones polimicrobianas con consecuencias impredecibles, lo que complica aún más el diagnóstico y la gestión de las enfermedades marinas.

Importancia ecológica de Pinna nobilis en el Mediterráneo

La nacra (Pinna nobilis), también conocida como mejillón abanico, es uno de los bivalvos más grandes del Mediterráneo. Habita en zonas costeras y fondos marinos a profundidades que oscilan entre los 0,5 y los 60 metros. Su presencia contribuye al equilibrio de los ecosistemas marinos, ya que desempeña funciones clave en la filtración del agua y en la estructura del hábitat bentónico.

Desde 2016, la especie ha sufrido una mortalidad masiva en varios países mediterráneos, como España, Italia, Grecia, Francia y Turquía. Como consecuencia, P. nobilis ha sido incluida en el Anexo II del Convenio de Barcelona, en el Anexo IV de la Directiva Hábitats de la Unión Europea y en la Lista Roja de la UICN como especie “en peligro crítico”.

La magnitud del impacto de los MME en esta especie demuestra la urgencia de comprender las causas de la mortalidad y de implementar medidas de conservación basadas en evidencia científica.

El papel de las anomalías térmicas

Uno de los factores más relevantes en los MME del Mediterráneo es el aumento de la temperatura del agua. Desde finales de los años noventa, se han registrado anomalías térmicas asociadas a olas de calor marinas, cuya frecuencia e intensidad han aumentado de forma significativa.

Entre 2015 y 2019, estas anomalías térmicas coincidieron con eventos de mortalidad masiva en diversas especies marinas, incluyendo gorgonias, equinodermos, esponjas y otros organismos de la comunidad coralígena. Aunque muchos estudios han analizado el papel de la temperatura, la mayoría de los datos disponibles se centran en factores ambientales y no incluyen información patológica detallada a nivel individual o de especie.

En el caso de P. nobilis, el aumento de la temperatura del agua parece actuar como un factor desencadenante que favorece la aparición de patógenos y debilita el sistema inmunitario de los organismos, aumentando su vulnerabilidad a infecciones.

Patógenos implicados en los MME de Pinna nobilis

Haplosporidium pinnae: el primer sospechoso

Glándula digestiva que muestra una cavidad llena de líquido (flecha), que contiene hemocitos y está asociada con 
Haplosporidium pinnae

Las primeras investigaciones sobre la mortalidad de P. nobilis se centraron en el parásito protozoario Haplosporidium pinnae. Este organismo pertenece al filo Haplosporidia, un grupo de endoparásitos que infectan diversos invertebrados marinos.

El parásito fue detectado por primera vez en 2016 en el epitelio de las glándulas digestivas de la nacra. Desde entonces, se ha identificado en varios países mediterráneos y se considera uno de los principales agentes etiológicos de los MME.

El ciclo de vida de los haplosporidios incluye una fase plasmodial y una fase de esporulación. Las esporas se liberan al medio tras la muerte del hospedador y pueden requerir un hospedador alternativo para completar su ciclo vital. En P. nobilis, la infección por H. pinnae puede provocar lesiones en el sistema digestivo, atrofia del epitelio y alteraciones tisulares que contribuyen al deterioro del organismo.

Coinfecciones bacterianas: Mycobacterium y Vibrio

Investigaciones posteriores demostraron que la mortalidad de P. nobilis no puede explicarse únicamente por la presencia de H. pinnae. En numerosos ejemplares enfermos se detectaron coinfecciones con bacterias, especialmente del género Mycobacterium y especies relacionadas con Vibrio mediterranei.

Las bacterias del complejo Mycobacterium simiae han mostrado una relación filogenética estrecha con cepas aisladas de nacras moribundas. Este hallazgo es especialmente relevante, ya que este grupo incluye agentes zoonóticos capaces de causar enfermedades emergentes en humanos y otros mamíferos.

La presencia simultánea de múltiples patógenos sugiere que los MME en P. nobilis son el resultado de una interacción compleja entre infecciones parasitarias, bacterianas y factores ambientales.

Otros patógenos detectados

Además de Haplosporidium pinnae y Mycobacterium spp., en algunos casos se han identificado otros organismos patógenos, como Perkinsus spp.. La diversidad de agentes implicados refuerza la hipótesis de que la enfermedad que afecta a P. nobilis es multifactorial y polimicrobiana.

Esta complejidad patogénica dificulta la identificación de una causa única de la mortalidad y subraya la necesidad de enfoques integrales en el estudio de los MME.

La necesidad de enfoques interdisciplinarios

Para comprender la dinámica de los MME en P. nobilis, los investigadores veterinarios destacan la importancia de adoptar enfoques interdisciplinarios que integren datos epidemiológicos, ecológicos, moleculares y poblacionales.

El estudio simultáneo de múltiples niveles de organización biológica permite analizar las interacciones entre el huésped, los patógenos y el entorno. Este enfoque es esencial para identificar los factores que favorecen la aparición de brotes y para desarrollar estrategias de prevención y control.

Asimismo, la implementación de programas de vigilancia activa centrados en patógenos emergentes con potencial zoonótico resulta crucial, especialmente en zonas donde la interacción entre el ser humano y el medio marino es intensa.

Implicaciones para la conservación de Pinna nobilis

La evidencia científica disponible indica que los MME de P. nobilis son el resultado de una combinación de factores infecciosos y ambientales. Esta conclusión tiene importantes implicaciones para la conservación de la especie.

En primer lugar, es necesario abandonar las hipótesis simplificadas que atribuyen la mortalidad a un único patógeno. En su lugar, se debe adoptar una visión que tenga en cuenta la interacción entre múltiples agentes biológicos y factores ambientales.

En segundo lugar, se requiere el desarrollo de protocolos de investigación estandarizados que permitan una respuesta coordinada ante nuevos brotes. La cooperación entre países mediterráneos, instituciones científicas y organismos de conservación es fundamental para compartir datos, muestras y conocimientos.

Conclusiones: hacia una estrategia integral contra los MME

La crisis que afecta a Pinna nobilis en el Mediterráneo representa uno de los ejemplos más dramáticos en los ecosistemas marinos. La evidencia disponible demuestra que la mortalidad masiva de esta especie no responde a una causa única, sino a una interacción compleja entre múltiples patógenos y factores ambientales.

Para enfrentar este desafío, es imprescindible desarrollar estrategias de investigación y conservación basadas en enfoques interdisciplinarios, protocolos estandarizados y cooperación internacional. Solo mediante una respuesta coordinada será posible comprender la etiología de los MME, mejorar los sistemas de vigilancia y aumentar las posibilidades de supervivencia de P. nobilis en sus hábitats naturales.

La preservación de la nacra no es sólo una cuestión de biodiversidad, sino también un indicador de la salud de los ecosistemas marinos del Mediterráneo. Comprender y abordar las causas de su declive es un paso esencial para proteger el equilibrio ecológico y garantizar la sostenibilidad de los mares en el futuro.

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