Los niños que crecen en granjas son más inmunes a las enfermedades alérgicas y al asma

El asma y las alergias son problemas de salud importantes y suponen una enorme carga socioeconómica. Además de la predisposición genética, los factores ambientales desempeñan un papel crucial en el desarrollo de estas enfermedades en la infancia. A medida que los niños crecen, pueden desarrollarse enfermedades alérgicas de las vías respiratorias, como la rinitis alérgica o el asma, siguiendo la llamada marcha atópica. Aproximadamente, entre el 10% y el 20% de los niños padecen asma y entre el 30% y el 40%, rinitis alérgica en los países industrializados en la actualidad. 

Niños criados cerca de granjas de animales son más inmunocompetentes

niño alimentando animal

Múltiples estudios epidemiológicos a nivel mundial han demostrado que los niños que crecen cerca de granjas son inmunes a las enfermedades alérgicas y al asma. Las exposiciones relacionadas con la agricultura influyen en la homeostasis inmunitaria infantil, a través de mediadores como el ácido N-glicolilneuramínico o el arabinogalactano, o mediante diversos microbios ambientales. 

De tal manera, que se ha demostrado que vivir en una granja, en buen estado sanitario y bajo supervisión veterinaria, protege contra el desarrollo de asma y enfermedades alérgicas. En particular, la diversidad de su entorno, incluida la nutrición, desempeña un papel importante en este efecto protector. El mecanismo subyacente incluye la regulación de la inmunidad innata y la inducción de linfocitos T reguladores y linfocitos T cooperadores tipo 1.

El estilo de vida agrícola comprende exposiciones a animales, mascotas y factores derivados de plantas que reducen el riesgo de atopia. El ácido N-glicolilneuramínico derivado de animales y mascotas indujo una fuerte respuesta IgG anti-ácido N-glicolilneuramínico en niños que viven en granjas, que se asoció con una menor incidencia de sibilancias no atópicas y asma y una mayor expresión del factor de transcripción de células T reguladoras Foxp3.

El contacto materno durante el embarazo con animales también es un factor clave

El contacto materno con animales de granja y gatos durante el embarazo tuvo un efecto protector significativo sobre la dermatitis atópica en los primeros dos años de vida. El riesgo de dermatitis atópica se redujo a más de la mitad en los niños cuyas madres tuvieron contacto con tres o más especies de animales durante el embarazo, en comparación con los niños cuyas madres no tuvieron contacto. 

El efecto sobre la salud varia cuando la cantidad y contenido de esa exposición varían

Es decir, no es lo mismo exponer a niños en granjas con densidades de población bajas, ambientes controlados y un estado de salud de los animales óptimo que exponerlos en granjas con altas densidades de población, ambientes con elevada contaminación y estado de salud de los animales malo.

Por ello, el efecto de estas diversidades en el desarrollo del asma o las alergias en la infancia aún no se comprende del todo. Además, se sabe poco sobre el momento, la cantidad y el contenido. Y es que, sólo se dispone de datos limitados sobre la influencia de la genética, los factores ambientales, la demografía y la ubicación del niño. Y, por último, ni siquiera se comprende del todo la composición de un microbioma intestinal o ambiental saludable.

Lo cierto es que niños criados en entornos agrícolas y granjas tienen menos riesgo de desarrollar alergias

No obstante, lo cierto es que se encontró que los niños criados en entornos agrícolas rurales tenían una reducción del riesgo de desarrollar asma del 32% al 78% en comparación con los niños de entornos rurales no agrícolas.  La presencia de ganado cerca de la familia de agricultores y la exposición al forraje (es decir, ensilado y heno) parecen ser factores cruciales para este efecto protector observado. 

Se demostró que los patrones de diversidad que ofrece el entorno agrícola podrían desempeñar un papel importante en la protección infantil contra el desarrollo de enfermedades alérgicas y asma.

No siempre es posible criarse cerca de una granja de animales

Aunque no siempre es posible criarse cerca de una granja de animales o directamente se decide no estar junto a una granja de animales, existen alternativas viables para aquellos que viven en una gran ciudad que pueden contribuir a reducir los casos de alergia en niños. Por ejemplo, criándose o conviviendo junto a perros, gatos, pájaros ornamentales y/o conejos de compañía. Está demostrado que la exposición a estos animales reduce también los casos de alergia creando personas más fuertes a nivel inmunológico. Ni que decir tiene, que dichos animales deben estar en condiciones óptimas de salud para que se produzcan los efectos más beneficiosos de salud para los humanos que conviven con ellos. Para ello se requiere realizar controles rutinarios veterinarios para desparasitar, vacunar y/o descartar posibles enfermedades infecciosas.

Fuente

  1. von Mutius, E., Vercelli, D. Farm living: effects on childhood asthma and allergy. Nat Rev Immunol 10, 861–868 (2010). https://doi.org/10.1038/nri2871
  2. Frei R, Heye K, Roduit C. Environmental influences on childhood allergies and asthma – The Farm effect. Pediatr Allergy Immunol. 2022 Jun;33(6):e13807. doi: 10.1111/pai.13807. PMID: 35754122; PMCID: PMC9327508.
  3. MIDODZI, W.K., ROWE, B.H., MAJAESIC, C.M. and SENTHILSELVAN, A. (2007), Reduced risk of physician-diagnosed asthma among children dwelling in a farming environment. Respirology, 12: 692-699. https://doi.org/10.1111/j.1440-1843.2007.01134.x
  4. Prenatal animal contact and gene expression of innate immunity receptors at birth are associated with atopic dermatitis. PASTURE Study Group et al. Journal of Allergy and Clinical Immunology, Volume 127, Issue 1, 179 – 185.e1

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más noticias

error: ¡¡Contenido protegido!!