La peste porcina africana (PPA) vuelve a situarse en el centro de la actualidad sanitaria y ganadera en España tras la confirmación de un nuevo brote cuya cepa no había sido descrita con anterioridad. Los análisis genómicos realizados hasta la fecha apuntan a que se trata de un virus nuevo, sin relación directa con cepas conocidas ni con las utilizadas en laboratorios nacionales, lo que refuerza la complejidad de determinar su origen exacto.
Este hallazgo supone un hito relevante en la investigación de la PPA en España y tiene implicaciones directas tanto para la sanidad animal como para el sector porcino, la gestión de la fauna silvestre y las relaciones comerciales internacionales.
¿Qué es la peste porcina africana y por qué preocupa tanto?
La peste porcina africana es una enfermedad vírica altamente contagiosa que afecta a cerdos domésticos y jabalíes, con una tasa de mortalidad que puede alcanzar el 100 % en determinadas cepas. No afecta a las personas, pero sus consecuencias económicas y sanitarias son devastadoras para el sector porcino.
El virus de la PPA es un virus ADN de gran tamaño, caracterizado por su alta estabilidad en el medio ambiente, lo que dificulta enormemente su erradicación. Puede sobrevivir durante largos periodos en restos orgánicos, carne congelada, utensilios contaminados o incluso en el entorno natural.
Un brote de PPA en España bajo intensa investigación científica
Tras la detección de los primeros casos de PPA en España, las autoridades activaron de inmediato los protocolos de emergencia sanitaria, iniciando una investigación exhaustiva para esclarecer el origen del virus y evaluar su posible relación con cepas conocidas.
En este contexto, el Institut de Recerca Biomèdica de Barcelona (IRB Barcelona) ha desempeñado un papel clave al llevar a cabo la secuenciación completa del genoma del virus aislado en los primeros casos detectados.
Secuenciación genética: la clave para entender el brote de PPA
El análisis genómico es una herramienta fundamental para:
- Determinar si una cepa está relacionada con otras conocidas
- Establecer posibles rutas de introducción del virus
- Evaluar su virulencia y comportamiento epidemiológico
- Ajustar las medidas de control y bioseguridad
En el caso del brote de PPA en España, los científicos han secuenciado los virus aislados en los dos primeros casos confirmados, declarados oficialmente el 28 de noviembre de 2025.
Comparación con cepas de laboratorio y bases de datos internacionales
Para descartar cualquier vínculo con cepas previamente manipuladas o estudiadas, el IRB ha comparado la nueva cepa con:
- 17 cepas almacenadas en el IRTA-CReSA, tanto vacunales como de desafío
- Todas las cepas utilizadas por dicho laboratorio durante los últimos 12 meses
- Más de 800 secuencias del virus de la PPA disponibles en bases de datos públicas internacionales
Además, se ha señalado que aún quedan dos cepas antiguas congeladas, no utilizadas desde hace más de cinco años, pendientes de secuenciación.
Resultados concluyentes: una cepa de PPA nunca antes descrita
Los resultados preliminares son claros:
La cepa responsable del brote de PPA en España no coincide con ninguna de las cepas analizadas, ni nacionales ni internacionales.
El virus presenta:
- 27 mutaciones puntuales respecto a cepas conocidas
- Una deleción genética de tamaño significativo
- Un perfil genómico completamente diferenciado
Debido a estas características, los investigadores han asignado a esta cepa un nuevo grupo genético: el grupo 29, lo que confirma que se trata de una variante inédita del virus de la PPA.
¿Puede proceder de un laboratorio?
Una de las principales preguntas que surgieron tras conocerse el brote fue si el virus podía haber salido accidentalmente de un laboratorio.
Con los datos disponibles hasta el momento, no existe evidencia científica que permita afirmar que la cepa tenga origen en un laboratorio.
No obstante, las autoridades han subrayado que la investigación continúa abierta y que estos resultados deberán ser contrastados por el Centro Nacional de Referencia para la PPA, ubicado en el laboratorio de Algete, que sigue analizando muestras y datos complementarios.
La importancia del Centro de Referencia de Algete
El laboratorio de Algete actúa como centro nacional de referencia para la peste porcina africana en España y tiene un papel decisivo en:
- Validar los resultados genómicos
- Coordinar análisis adicionales
- Aportar criterios técnicos para la gestión del brote
- Comunicar información a organismos internacionales
Hasta que se completen estos trabajos, cualquier conclusión definitiva sobre el origen del virus debe abordarse con prudencia científica.
Conocer el genoma para mejorar la lucha contra la PPA
Más allá del origen, el conocimiento detallado del genoma del virus es esencial para:
- Estimar su nivel de letalidad
- Analizar su capacidad de transmisión
- Evaluar posibles cambios en su comportamiento epidemiológico
- Adaptar las medidas de control sanitario y bioseguridad
Cada cepa de PPA puede comportarse de forma distinta, por lo que disponer de esta información es clave para una respuesta eficaz.
El papel del jabalí en la propagación de la PPA en España
Uno de los factores más críticos en la expansión de la peste porcina africana es la fauna silvestre, especialmente el jabalí, que actúa como reservorio natural del virus. En el marco de este brote, se han analizado 533 jabalíes en toda Catalunya, con los siguientes resultados:
- 29 animales positivos
- Todos los casos concentrados en la denominada zona core
- Ningún positivo detectado fuera del área prioritaria
Las muestras proceden de:
- Jabalíes encontrados muertos
- Animales atropellados
- Avisos ciudadanos
- Capturas realizadas dentro y fuera del radio de 20 km
Despliegue de medios y control del territorio
La contención del brote de PPA es actualmente la máxima prioridad sanitaria, y para ello se mantiene un amplio operativo en la zona afectada:
- Más de 400 efectivos desplegados
- Incremento progresivo del ritmo de capturas
- Refuerzo de la vigilancia pasiva y activa
- Control estricto de movimientos
Estas actuaciones buscan reducir la densidad de jabalíes y minimizar el riesgo de transmisión del virus a explotaciones porcinas.
Impacto económico y mercados internacionales
El brote de PPA en España también ha tenido consecuencias en el ámbito comercial. Algunos países han aplicado restricciones a la importación de productos porcinos, afectando directamente a las exportaciones. Por este motivo, las autoridades continúan trabajando intensamente en:
- Negociaciones bilaterales con países terceros
- Aportación de información técnica y científica
- Garantías de trazabilidad y control sanitario
- Recuperación progresiva de los mercados afectados
Bioseguridad: una responsabilidad compartida
Uno de los mensajes más insistentes lanzados por las autoridades es la importancia de extremar las medidas de bioseguridad, tanto en explotaciones porcinas como en actividades relacionadas con la caza, el transporte y la gestión de animales.
Entre las recomendaciones clave destacan:
- Control estricto de accesos a las granjas
- Limpieza y desinfección de vehículos y equipos
- Prohibición de entrada de restos cárnicos
- Formación y concienciación del personal
- Comunicación inmediata ante cualquier sospecha
La colaboración entre administraciones, ganaderos, veterinarios, cazadores y ciudadanía es esencial para frenar la propagación del virus.
Coordinación institucional y prudencia informativa
Desde el Departament d’Agricultura de la Generalitat se ha insistido en la necesidad de:
- Mantener una comunicación rigurosa y transparente
- Evitar especulaciones sin base científica
- Coordinar todos los niveles administrativos
- Apoyarse en criterios técnicos y evidencia genética
La gestión de un brote de PPA exige decisiones basadas en datos, cooperación institucional y responsabilidad colectiva.
Conclusión: un nuevo desafío para la sanidad animal en España
La detección de una nueva cepa de peste porcina africana en España, genéticamente distinta a todas las conocidas hasta la fecha, supone un reto sanitario de primer nivel. Los avances en secuenciación genómica han permitido descartar, por ahora, su relación con cepas de laboratorio, pero la investigación continúa.
Mientras tanto, la prioridad sigue siendo clara: contener el brote, proteger al sector porcino, reforzar la bioseguridad y preservar la confianza internacional en los sistemas sanitarios españoles.
La experiencia demuestra que solo mediante ciencia, coordinación y compromiso colectivo es posible hacer frente a una enfermedad tan compleja como la peste porcina africana.